Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
estoy registrado  |  ¿registrarme?
rápido, gratis y seguro
El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde 2003

Domingo de la Biblia, y tú, ¿lees la Biblia?

por Lic. Abel Della Costa
Nació en Buenos Aires en 1963. Realizó la licenciatura en teología en Buenos Aires, y completó la especialización en Biblia en Valencia.
Desde 1988 hasta 2003 fue profesor de Antropología Teológica y Antropología Filosófica en en la Universidad Católica Argentina, Facultad de Ciencias Sociales.
En esos mismos años dictó cursos de Biblia en seminarios de teología para laicos, especialmente en el de Nuestra Señora de Guadalupe, de Buenos Aires.
En 2003 fundó el portal El Testigo Fiel.
8 de diciembre de 2012
Reflexión en el Domingo de la Biblia

En Inglaterra se lleva a cabo el segundo domingo de adviento una iniciativa apostólica que es el "Domingo de la Biblia". En la actualidad, por las redes sociales, el emprendimiento llega a más gente. Sin embargo me pregunto, ¿los católicos no seguimos un poco remilgones en esto de leer la Biblia?

Lo que veo en las redes sociales católicas es que Biblia, sí, pero... no se acredita el catolicismo hasta que no te cubren con el manto de las encíclicas y catecismos. 

Sin minusvalorarlas, claro, pero no olvidemos que todos esos documentos son derivados; la Palabra de Dios sigue siendo la Biblia en primer lugar, y la Tradición como marco de referencia interpretativo, en lo que con naturalidad se inserta el Magisterio, arbitrando lecturas, e incluso promoviendo su desarrollo.

En el fondo, me da toda la impresión de que esto del Magisterio funciona, en la conciencia de muchos católicos (¡y de muchos comunicadores católicos!) como una gran excusa, y no como un impulsor de la cercanía de la Biblia.

"Leer la Biblia me puede confundir, eso de la lectura personal, en el fondo es protestante. Es el Magisterio el que la tiene que interpretar...". Bueno, pues supongamos que nuestro anónimo opinante tiene razón, pero ¿qué interpreta el Magisterio acerca de la Biblia?:

«[...] el Santo Concilio exhorta con vehemencia a todos los cristianos, en particular a los religiosos, a que aprendan "el sublime conocimiento de Jesucristo", con la lectura frecuente de las divinas Escrituras. "Porque el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo".» (Dei Verbum, 25)

¡Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo! la frase es de san Jerónimo, del siglo IV, ¿cuánto hemos avanzado en estos siglos para realizarla?

Quienes oponen Biblia a Magisterio, quienes descartan la lectura directa de la Biblia por una supuesta fidelidad muy católica al Magisterio... no están siendo fieles al Magisterio, porque lo que el Magisterio manda es leer la Biblia.

La Biblia es difícil, eso es verdad, la Biblia es confusa si no se tiene un poco de formación, también es verdad, y la Biblia, excepción de lo que ya conocemos previamente, como los evangelios, puede ser también aburrida, es cierto.

Al igual que ocurre con la música clásica: si nunca escuchamos Mozart, por muy maravilloso que sea, nos sonará todo igual, y a la larga, confuso y aburrido. No son cualidades de Mozart (o de Bach, o de Beethoven) ser confuso y aburrido, es parte de nuestro acercamiento, es por nuestra falta de entrenamiento.

Pero entre cualquier música clásica, la mejor de todas, y la Biblia, hay todavía una diferencia fundamental: la Biblia la necesito para vivir. ¿Para vivir?, me dirán. Sí, para vivir. Puedo durar toda esta vida, pero ¿cómo viviría en serio si no hablo con Dios? ¿y cómo hablaría con Dios si desconozco su lenguaje?

puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 54.161.74.104
Copia este código antispam en el casillero:
Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.
 
Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.
 
Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).
Espiritualidad
Letras
Crónicas y opinión
Teología
© El Testigo Fiel - 2003-2016 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa