Estoy francamente feliz por el décimo aniversario de ETF. Es como un hijo que cumple años: lo veo crecer sano y bien, y me pongo contento, aunque no sea exactamente lo que yo pensara y planificara y diseñara y previera; es hasta mejor que sea así, porque me da a mí mismo muchas sorpresas.
Por ejemplo, Andrea hablaba en su escrito de la «estrella indicutible del portal», la Liturgia de las Horas; que incluso hoy se extiende hacia más allá del portal, porque desde el mismo programa y la misma base de datos hay una aplicación iPhone (el programa Salterio), que lleva la Liturgia de las Horas a gente que a lo mejor nunca ha pisado ETF. ¿Pero cómo empezó esa sección? En realidad nadie la calculó: Maite me preguntó si podía poner la Liturgia de las Horas, copiándola del diurnal, en el devocionario; y yo le dije que sí, pero cuando me vi semejante cantidad de textos en el devocionario, preparado para encontrar breves oraciones, pensé que había que hacer algo para organizar todo eso, y así de a poco, a lo largo de tres años, y con mucha ayuda, incluso económica (porque llegó a requerir dedicación exclusiva), vino a ser este programa que tenemos hoy, que creo que es único en la red, porque trabaja automáticamente, reproduciendo en sus cálculos el modo que tiene la Iglesia para establecer el calendario romano.
Así también hubo otras secciones fallidas, proyectos que no llegaron a ver la luz, o secciones que llegaron a estar en línea y finalmente se quitaron porque no tenían público, o era muy difícil de mantener al día sin una gran dedicación de tiempo.
Debo reconocer que el foro, por ejemplo, sigue en pie de guapos y tozudos... cualquier otros más "exitistas" ya lo hubieran quitado, de solo comparar el movimiento que ha tenido hace años (cuando nos teníamos que turnar Andrea, Toñi y yo para "vigilar" un poco, porque tenía actividad permanente, y nunca faltaba algún troll), al que tiene hoy, con sus escasas conversaciones abiertas. Pero por mi parte creo que es un testimonio y una invitación: por un lado todo el contenido que tiene (que son diez años de debates, muchos de esos profundísimos) sigue reservando sorpresas. Pero no es sólo lo histórico y pasado, para mí el foro representa la puerta abierta a un modo de hablar, que puede ser que en este momento se use menos, pero qu no tiene por qué desaparecer.
Hoy, como nos decía Andrea, se llevan las redes sociales, y está bien que sea así, son un vehículo hermoso de intercambio; también funcionan los blogs, donde uno, el blogger, emite su opinión, y sus seguidores hablan sobre eso. Pero todos ellos tienen algo en común: son un tanto "verticales", no estás en MI facebook si YO no quiero, no estás en MI twitter, si YO no quiero, no comentas en MI blog si A MÍ no me gusta recibir tu opinión; mientras que en un foro como el de ETF desde el inicio se planteó algo en distinta dirección: que en principio cualquiera pudiera abrir un tema, comentarlo, retomarlo, etc. Por supuesto que hubo algunas veces (en diez años, varias) en que hubo que bloquear a este o aquel participante, precisamente porque los espacios libres son espacios débiles, y es necesario cuidarlos y "mimarlos" quizás mucho más que al círculo de amigos de la red social. Esa libertad de los foros de ETF permanece allí, se use o no se use.
Hoy no se lleva escribir en foros, y menos en foros libres. Constato con mucha tristeza el crecimiento de una mentalidad ideologizada para todo, y, como no, también para la fe. Es triste ver en la red a católicos planteándose si otros católicos (que van o no van a misa, que afirman esto o aquello) son o no son católicos: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros...». Se llevan los "pensamientos únicos", millones de pensamientos únicos tratando de devorar uno al otro a ver cuál queda. Sitios católicos que hacen listas de "sitios católicos" (o incluso de "obispos que valen la pena", blogs católicos que sentencian si tales otros blogs son "confiables", opinantes que dedican sistemáticamente tiempo a decidir si la vocación de tal o cual religioso/a es auténtica... todo eso en nombre de una "defensa de la fe" que ya se ha dejado atrás en cuanto se comenzó con esas prácticas manipuladoras.
En ese contexto, en ese desierto que crece, ETF, con todas sus sorpresas, con sus cambios y su vida propia que me deja siempre a la expectativa, sin saber qué forma tomará al año siguiente, quiere reafirmar su proyecto inicial, y la fidelidad a su razón de ser: «vivir la Fe en el ciberespacio, realizar una amistad, brindarse a quién sabe quiénes y en qué lugares», como afirma nuestra página programática.
Leo sonriendole a la pantalla.
Es el modo normal de leer ETF
Gracias Abel
Querido Abel; comparto, tu opinión sobre las redes sociales; yo soy miembro de facebook por los regalos del Arenal; de twiter por lo mismo; no me acaban de convencer; Prefiero los foros, nuestro foro, por encima incluso de los blogs; aunque yo tenga blogs, porque no hay diálogo, y, me repatea, que alguien se crea con derecho a decir quién es, o, no católico,o, budista
Pero estamos de aniversario
Felicidades
Maite
Como siempre Abel, gracias!
Muchas felicidades y gracias!!!!!
Mi más entrañable felcitación y enhorabuena a ti, Abel, y a todos los colaboradores y participantes de este estupendo portal en su décimo aniversario.
Felicitaciones!
(Qué linda la portada original!)
Feliz aniversario ETF, es decir, Abel, y fundadores, y también a todos los que habéis seguido "en casa" desde que llegasteis.
Realmente la web cristiana resultaría empobrecida sin este sitio, no solo por sus valiosos contenidos, sino porque nos hace sentir "en casa", nos hace sentir Iglesia, católicamente, libremente, gozosamente, responsablemente, sin corsés ideológicos, donde podemos ser quienes somos y a la vez unidos a Cristo que nos une. Para mi eso es ser verdaderamente Iglesia. Que El Testigo Fiel, Cristo, siga haciéndonos también a nosotros sus testigos fieles. "Felices los invitados al Banquete de Bodas del Cordero..."
Felicitaciones!!! 10 años!!! Es una alegría entrañable y una bendición poder encontrarlos. Siempre agradecido les acerco un cariño enorme.