Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
estoy registrado  |  ¿registrarme?
rápido, gratis y seguro
El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003
San Venancio Fortunato, obispo
fecha: 14 de diciembre
n.: c. 535 - †: c. 610 - país: Francia
canonización: culto local
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En Poitiers, de Aquitania, san Venancio Fortunato, obispo, que escribió las gestas de muchos santos y con elegantes himnos honró la santa Cruz.
Patronazgos: patrono de cocineros, pasteleros y gastrónomos.

Una enfermedad de los ojos cambió su vida. Nació en tiempos del reinado de los godos (siendo regidora Amalasunta, hija de Teodorico, en nombre de su hijo Atalarico, menor de edad); y fue a estudiar «al extranjero», lo que en ese momento significaba a Rávena, capital del imperio bizantino en Italia, uno de los principales focos culturales de Europa. Estudió gramática y retórica, y aquí ocurre el episodio de su enfermedad de ojos y la posterior curación, que Venancio atribuye a la intercesión de san Martín de Tours: por lo tanto decide ir a dar gracias a su tumba en la Galia. Una peregrinación de la que no volverá.

Ya en el camino fue bien recibido, en las sucesivas paradas, por familias nobles, ganadas por sus poemas en latín, que todos juzgan sublimes. En verdad -de lo que se conserva-, no siempre es así, pero entre el gran analfabetismo de la época, su cultura sorprende y encanta. Al llegar a Tours, reza ante la tumba de san Martín (a quien dedicará un poema) y luego sigue hasta Poitiers. Allí conoce a una persona excepcional, no tanto porque es una reina, sino porque se encuentra atrapada en medio de reyes y príncipes que no saben leer. Es santa Radegunda princesa triste de Turingia, casada a la fuerza con Clotario I, rey de Neustria (noroeste de Francia), a quien dejó luego de que el rey asesinara a uno de los hermanos de ella. En Poitiers, junto con su hija adoptiva santa Inés de Poitiers, fundó y dirige un monasterio. El encuentro con estas mujeres da una nueva orientación a la vida de Venancio, admirado por las dos a causa de su poesía, y a la vez atraído él por la forma en que aquellas santas viven su fe.

Es ordenado sacerdote, toma la dirección espiritual del monasterio, y continúa escribiendo. Los temas dominantes de su poesía religiosa son. el culto de la Cruz, la piedad mariana, el sentido de la muerte, y la guía espiritual de los fieles. Tiene un buen conocimiento de los Evangelios, de los Salmos, de Isaías y de algunos Padres de la Iglesia, así como de numerosos autores latinos no cristianos. Su himno «Vexilla Regis prodeunt», en honor de la Cruz, se canta aun ahora en Semana Santa (en el breviario latino), y también otros se incluyeron en el Breviario. En latín también compuso la vida de siete santos de la Galia, incluida la de Radegunda, muerta en 587.

Hacia el 600 es consagrado obispo de Poitiers, se convirtió en una figura eminente en la Galia, desgarrada por las guerras entre reinos y las masacres de familia. Su obra como poeta cristiano está inspirada por una sincera piedad y la ternura que anima a algunos de sus versos, testimonio poco común de humanidad y fe en unos tiempos de barbarie. Venancio muere un 14 de diciembre, entre el 605 y el 610, y pronto se lo venera como santo: «santo y beato» lo proclama la inscripción de su tumba en la catedral de Poitiers, compuesta hacia el 785 por Pablo el Diácono, historiador de los lombardos, invocando su intercesión.

Himno «Vexilla regis prodeunt»

Vexílla regis pródeunt,
fulget crucis mystérium,
quo carne carnis cónditor
suspénsus est patíbulo;

Los estandartes del Rey aparecen,
brilla el misterio de la Cruz:
en carne el creador de la carne
cuelga de un patíbulo;

Quo, vulnerátus ínsuper
mucróne diro lánceæ,
ut nos laváret crímine,
manávit unda et sánguine.

Donde, además lastimado
por la terrible punta de una lanza
para lavarnos del crimen
manó sangre y agua.

Arbor decóra et fúlgida,
ornáta regis púrpura,
elécta digno stípite
tam sancta membra tángere!

¡Árbol precioso y brillante,
adornado por púrpura real
elegido de digno tronco
para tocar tan santos miembros!

Beáta, cuius brácchiis
sæcli pepéndit prétium;
statéra facta est córporis
prædam tulítque tártari.

Feliz tú, en cuyos brazos
colgó el precio del mundo
(hecho báscula del cuerpo),
y arrebató al infierno su presa.

Salve, ara, salve, víctima,
de passiónis glória,
qua Vita mortem pértulit
et morte vitam réddidit!

¡Salve altar, salve víctima
por la gloria de la pasión
en quien la Vida es llevada a la muerte
y con la muerte regresa vida!

O crux, ave, spes única!
hoc passiónis témpore
piis adáuge grátiam
reísque dele crímina.

¡Oh Cruz, salve, esperanza única
en este tiempo de pasión!
aumenta en los justos la gracia,
y limpia a los reos sus crímenes

Te, fons salútis, Trínitas,
colláudet omnis spíritus;
quos per crucis mystérium
salvas, fove per sæcula. Amen.

Y a ti, Trinidad, fuente de salvación,
te alabe juntamente todo espíritu;
a quienes por el misterio de la cruz
salvas, protégelos por siempre. Amén.

El artículo fue traducido para ETF, con escasas adaptaciones, del original italiano de Domenico Agasso en Famiglia Cristiana, que se reproduce en Santi e beati; el himno fue traducido por Abel Della Costa a partir de la versión del breviario latino (hay variantes del mismo en otras recensiones); el patronazgo sobre pasteleros y gastrónomos proviene de unos poemas ("Hinc me deliciis") dedicados al gusto que le produjeron unas glosinas que le cocinaron Inés y Radegunda, y a quienes agradece en ellos; en este web puede leerse los poemas en latín traducidos al ingles; el dato de este patronazgo -que no aparece en los sitios que usamos habitualmente para verificar patronazgos- lo hemos tomado de Misa Tridentina, que lamentablemente no cita en este caso su fuente. Una vida mucho más detallada, con abundante mención de fuentes, e introducción a los escritos, puede leerse en Di Berardino, Patrología, BAC, tomo IV, pág. 394-420. De la amplísima bibliografía allí mencionada extraemos: para la edición de las obras, Leo y Krusch, en Monumenta Germaniae Historica, Auctores antiquissimi, vol. IV (1 y 2); acerca del culto del santo, B. de Gaiffier, en Analecta Bollandiana, vol. LXX (1952), pp. 262-284.

Abel Della Costa
accedida 2916 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://eltestigofiel.com/index.php?idu=sn_4516
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Yahoo
Enviar por email
Comentarios
por santiago salinas (i) (83.53.76.---) - mié , 25-abr-2012, 21:22:06

De mis conocimientos personales, creo que válidos, puedo aportar que Fortunato fue un elegante tovador que pasaba en sus andares por Europa por las cortes de los 'reyes'deleitando a los poderosos de los diversos lugares.Y es así cómo llegó a Poitiers donde Radegunda, que ya había huído a Poitiers lejos de su brutal marido Clotario, quien luchando y venciendo al rey alemán tomó a sus hijos muy jóvenes con el fin de casarse un día con tan bella princesa cuando ésta fuera núbil. En Poitiers Radeguda construyó el famoso monasterio para mujeres, primero en occidente de esta categoría. Fortunato llegó a Pitiers y quedó prendado de la hermosura y gentileza de la Abadesa de su Monasterio de la Santa Cruz, así llamado porque recibió un trozo hermoso de la santa cruz del Señor enviado por el emperador de oriente, para recibir el cual salieron en procesión cantando el himno compuesto por Fortunato. Cuando hicieron excavacciones para hallar el emplazamiento del antiguo monasterio, hallaron a profundidad de 5 metros bajo el nivel actual restos entre los que encontraron un bloque con la inscripción 'o crux,ave'junto a ls bases de enormes columnas que aún hoy se conservan en sus luagares..

por Carmen (i) (71.40.50.---) - mié , 14-dic-2016, 15:46:03

Qué Hermosa es nuestra fe católica!

Gracias Abel por dedicarte a difundirla.

Bendito sea Dios en sus angeles y en sus santos.

puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 3.94.200.93
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2019 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 7.2.24