Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Santa Mildburga, abadesa
fecha: 23 de febrero
†: c. 722 - país: Reino Unido (UK)
otras formas del nombre: Mildburh, Milburga
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Wenlock, en Inglaterra, santa Mildburga, virgen, de la familia real de Mercia, que fue abadesa de este monasterio.
Patronazgos: patrona de los pájaros.

Santa Milburga, que era la hermana mayor de santa Mildreda [no incluida en el MR actual], fundó el convento de Wenlock, en Shropshire, cuyo nombre actual es Much Wenlock. Su padre y su tío Wulferio, rey de Mercia, la ayudaron mucho en la empresa y dotaron la fundación. El arzobispo san Teodoro la nombró abadesa del convento que floreció como un paraíso bajo su gobierno. Santa Milburga era extraordinariamente humilde; pero cuanto más se humillaba, más la exaltaba la gracia de Dios. Había recibido del cielo el don de curar a los enfermos y se cuenta que restituyó la vista a algunos ciegos. Con sus fervorosas exhortaciones convirtió a numerosos pecadores.

Se han conservado muchos incidentes maravillosos de la vida de la santa. Por ejemplo, se dice que una noche permaneció tanto tiempo en oración, que se quedó dormida y no se despertó sino hasta la salida del sol; como se vistiera apresuradamente, se le desprendió el velo de la cabeza, pero un rayo de sol lo sostuvo en el aire hasta que la santa lo recogió. En otra ocasión, una viuda le llevó el cadáver de su hijito para que lo resucitara; Milburga reprendió a la mujer, pero ésta se negó a partir. Entonces la santa se tendió por tierra a orar e inmediatamente se vio rodeada por un fuego celestial. Una de las religiosas, que entró en aquel momento, gritó alarmada, creyendo que se trataba de un incendio; pero el fuego desapareció en el mismo instante y la santa depositó en brazos de la viuda al niño resucitado. Después de una vida de santidad y milagros, Santa Milburga sufrió una larga y penosa enfermedad que soportó con gran serenidad. Sus últimas palabras fueron: «Bienaventurados los limpios de corazón; bienaventurados los pacificadores».

Su tumba fue muy venerada; pero los daneses destruyeron la abadía, y la santa cayó en el olvido, hasta la época de la conquista normanda, cuando los clunianenses construyeron un nuevo monasterio en el mismo sitio. En el curso de la construcción, dos niños que estaban ahí jugando cayeron en un agujero; los monjes excavaron un poco y descubrieron los restos de santa Milburga. Las hermosas ruinas de Much Wenlock son las del segundo monasterio. El pueblo atribuyó a santa Milburga un poder especial sobre los pájaros y empezó a invocarla como protectora contra los daños que éstos causaban en los sembrados. La diócesis de Shrewsbury celebra todavía la fiesta de la santa. Lo único que sabemos sobre otra de sus hermanas, santa Midgita [tampoco incluida en el MR actual], es que fue también religiosa y que «en su tumba se realizaron frecuentes milagros».

 

Las noticias que poseemos sobre santa Milburga, bastante discutibles, nos han llegado a través de Juan de Tynenouth, Capgrave, Guillermo de Malmesbury y Guillermo Thorn. Es curioso notar que los calendarios ingleses, que omiten los nombres de otros santos más importantes, nombran casi todos a santa Milburga; así, por ejemplo, el Salterio de Bosworth, escrito hacia el año 950. Ver Acta Sanctorum, febrero, vol. III; y Stanton, Menology, pp. 81-82.

En la imagen: ruinas actuales del priorato de Santa Mildburga, en Much Wenlock, del siglo XII, donde se encontraron las reliquias de la santa, como menciona el texto.

 

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedido 1572 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://eltestigofiel.com/index.php?idu=sn_663
puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 3.238.186.43
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2021 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 7.2.34